Me resulta imposible, debido tal vez a mi limitado vocabulario o a mi dificultad para expresarme (tanto así como a mi dificultad para entenderme) tratar de explicar siquiera lo que me pasa, motivo por el cual van a tener que conformarse con que les detalle lo que tengo adentro.
Acá voy:
Una nebulosa opaca llena de palabras que no consigo entender. Marañas violetas. Golpes color rojo furioso. Gritos acallados toscamente que después de tanto luchar por salir, gastan sus últimas fuerzas en no morir en el rincón de una mente. Letras, miles de letras desordenadas. Ganas de algo que no descifro aún. Láminas negras puntiagudas que se me clavan en los órganos y hasta parecen existir en realidad. Suspiros agolpados. Respiraciones que, por haber sido controladas, ahora se conglomeran adentro mío. Latidos que al corazón no le dejé hacer en alguna oportunidad. Ojos de nadie que me miran. Una nena muy chiquita que corre desorientada, o corría, al menos, porque ya se está cansando (sí, tengo una nena adentro). Mariposas muertas. Comportamiento pasivo-agresivo que fue tapado por una sumisión impregnante. Pensamientos que no me dejé expresar. Ideas en un verde agua tan calmo que no se sienten encajar entre tanta oscuridad. Hambre, sueño y sed insaciados. Imágenes como cohetes que pasan y se van. Casi no se dejan ver. Turbulencias. Vientos intensos que arrasan. Que me arrasan. Sentimientos que alguna vez ordené, alzándolos en construcciones hoy destruidas. Rayas filosas que cortarían hasta con la paz más armoniosa. Desechos de los demás que por algún motivo me guardé, porque siempre me guardo los restos de los otros. Todo mezclado y mareado en algo tan chiquito como un ser. Yo.
Eso es lo que tengo, más o menos. Serían "los síntomas" de algo que nadie me sabe decir qué es. Si alguien descubre que me pasa, se lo agradecería.
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