martes

Llamado de atención


¿Alguna vez se pusieron a pensar que significamos en la vida? ¿qué somos?
"Somos lo que hacemos" ¿y qué hacemos? Lo que somos se basa en como aprovechamos los momentos.
Entonces, sonará trillado, pero no somos nada. Somos micro puntitos en un basto universo colorido. En toda nuestra existencia, con suerte, llegaremos a conocer un millonésimo de lo que el mundo nos ofrece, y no nos molesta en lo más mínimo. Muchos ni siquiera se esfuerzan por conocer eso, se quedan entre 4 paredes el 90% de su vida y lo llaman vivir. Disculpen, pero eso a gatas se llama existir. Vivir es otra cosa, vivir es reírse, llorar, amar, sentir, sufrir, correr, gritar, jugar, abrazar muy muy fuerte, exponerse a los golpes que nos quiera dar el destino, dejarse caer despacio, acariciar, reclamar cariño, ir y volver cuantas veces se nos de la gana porque podemos, eso es  es vivir. Pero ¡cómo nos cuesta entenderlo! Pocos y valientes son aquellos que viven, los admiro profundamente. No le tienen miedo a sufrir, conocen la alegría tanto como el dolor, saben llorar y sonreír casi al mismo tiempo, porque así, sintiendo, la vida vale la pena. 
Entiendo, también, porque yo misma me he refugiado en esa postura, que tanto la abstención como la seguridad que esta misma genera puede hacer a la vida "más llevadera". Pero pierde todo significado, entonces. Para eso ni nacía, che. Si voy a tener que estar acá por unos cuantos años aunque sea tengo que probar lo más que pueda, ¿no?
Y sí, sería lógico. Ahora también es lógico que los temerosos como yo arruguemos justo antes de meter primera y acelerar. Vivir es arriesgarse constantemente; existir, con certeza, nos ahorra muchos más golpes que vivir. Qué paradójico. 

Ahora vuelvo a mi idea principal; ante este planteo, ¿qué van a hacer? ¿Existir o vivir?

No hay comentarios.:

Publicar un comentario