martes

Do not read.

Todos buscamos algo. Algunos buscan cosas más simples, más realistas. Otros persiguen ideales imposibles (y no caigan en la trivialidad del 'no hay nada imposible', ya estamos grandes para cuentos). Trato de encajar en la búsqueda de todos, trato de darles lo que necesitan, de estar siempre dispuesta, de prestarles atención, de ser aquella que los escucha cuando nadie más lo hace, de ser esa palabra de consuelo cuando ya están tan hundidos que ni siquiera pueden clamar por ayuda, de ser incluso el silencio que los calme cuando más aturdidos estén. Trato, pero nunca alcanza. Incluso yo me saturo de tratar constantemente de ser aquello que andan buscando en cualquier contexto. Mi búsqueda implica ser el resultado de las suyas, pero nunca de la mía propia.
Paréntesis: repentinamente todo lo malo se proyecta. La culpa ya no es mía, son ustedes con los demás. No soy solo yo, no fui solo yo. No. El mundo pedía todo lo que hoy yo ofrezco, ¿lo sabrá? Cierro paréntesis.
 Me canso y así no funciona.
Buscaban algo y (espero) lo encontraron (en mi). Al menos lo intenté.

sábado

Criatura

La criatura está envuelta en sí misma, lágrimas caen por su rostro. Se ve tan indefensa, tan despreciable,  se ve tan como no debería verse. Yo me armo de coraje y la enfrento. Las lecciones de moral son en vano en situaciones así pero es peor quedarse callada. Repetís palabras que ya dijiste pero la criatura sigue sin entenderlas, mirándote con perplejidad. Pequeña, si pudiera quitar toda la confusión de tu mente lo haría sin dar vueltas. Estamos aquí, sufriendo las mismas catástrofes; hay quienes pueden más con la realidad que los rodea, ciertamente vos no sos uno de esos casos. No puedo más que aconsejarte con torpeza, trastabillando entre las palabras. Las lágrimas también caen de mi rostro pero no encuentro forma de quejarme viéndote así. Dejá, quedate esta noche conmigo, te voy a cuidar como pueda y como me dejes. Voy a devolverte débilmente todo el amor que me diste, todos los cuidados, las noches en vilo. Voy a desenredar cable por cable toda tu cabeza, aunque dudo que eso aclare tu pensar. La criatura ahora se yergue sobre un humo opaco y nocivo que circunda su presencia. Solloza con la convicción destruida y una fragilidad innata. Sigue haciendo oídos sordos a todos mis consejos, lo que no dista de la costumbre. La criatura no puede consigo y menos con alguien más. La criatura llegó al final.

jueves


Te gusta, te molesta, te decepciona, te llena, te desahucia, te lástima, te gusta otra vez. La simpleza en el desencuentro con lo esperado se vuelve marginal. A mi me estoy esperando, a mi y a todo eso que me falta y que no consigo junto a nadie. Extrañarse a sí mismo es mucho peor que extrañar a cualquier ajeno pero la mente tan básica siempre busca traspasarle la culpa a alguien más. Pasan las horas y la realidad se asienta cada vez con más firmeza. Las cosas cambiaron y esos cambios no tiene retorno. Olvidate de lo que fuiste; murió. Tus necesidades, tus sueños, tus deseos, todo cambió y aquello a lo que estabas tan bien acostumbrada no es si no una sombra que no te permite disfrutar el presente, sabiendo que lo mal que se sentía en el pasado no es nada en comparación con el malestar actual. Las preocupaciones cambiaron también, subyaciendo las banalidades más despreciadas con anterioridad. Te convertiste en todo eso que nunca quisiste ser, y estás sufriendo las consecuencias.

Insomnio


Estás por ceder ante el sueño, consumida por un cansancio insolente, y un aventurado pensamiento se acomoda dentro de tu cabeza y comienza a crecer desmesuradamente trayendo consigo a ideas atrapantes, recuerdos casi obsoletos, pensamientos sin razón de ser y otros tantos factores que te mantienen en vilo la noche entera. Sólo el sol trae calma, y aveces ni siquiera. El silencio es una ilusión porque el mayor ruido está adentro tuyo.

Ya ni en sueños se consigue la paz, todo aquellos te persigue estés donde estés, incluso dormida. Soñar no implica descansar y esto es el ejemplo más claro. Te despertás extenuado, como si el día estuviera por terminar. Te invade un desgano que va a convivir con vos por el resto de la jornada, y así diariamente. 

Vivís casi por costumbre, fingiendo el día a día y respirando inertemente. Te motivas anhelando deseos irreales que al caer la noche desarman su posibilidad y te dejan así, tan sola y desconsolada como la noche anterior (y todas las anteriores también).

Atemporalidad

Un pasado poderoso y un futuro prometedor opacan a la mentira del presente. La ilusión conjunta se desilacha. Y es entonces mirar en unos ojos que no reflejan nada, y extrañar algo que nunca fue. Tanto desperdiciado por la sombra de lo que fue o será. El tiempo murió arrastrando consigo a chances superfluas y malgastadas. Noches enteras en vilo a la espera de nada. La imposibilidad absoluta y nunca tan exacta. Ni un mínimo mérito, y qué se va a hacer. Por algo dicen que estas cosas siempre resultan así. Atormentándose bajo la realidad que tan poco tiene para ofrecer, pero no todos los notan. Algunos, más fácilmente que otros, se dejan engañar por la banalidad. Ese lapsus atemporal de la risa compartida que, a fin de cuentas, no vale nada pero consume verdades que van a quedar escondidas y lastimando eternamente.

(Inconcluso)

domingo

Cómo vas a pretender encontrar la respuesta a una pregunta que jamás tuviste el coraje de formular. El dolor y la angustia ya te cegaron por completo y las posibilidades se achican. La realidad cada vez te golpea más y más fuerte porque tras cada golpe te seguís levantando aún más ingenua que antes (siendo eso posible). No te das cuenta que todo es un ciclo y nunca nada va a cambiar, ni que ya no depende de vos. Es ese entorno que te rodea el culpable. Pensandolo mejor, 'que te rodea' es un frase muy desafortunada tratandose de esto. Ni tu entorno te rodea ya, querida mía. Te han dejado sola, por mal que te pese. Vos lo buscaste en parte, el destino hizo el resto. Te cruzaste con los equivocados en el momento más inoportuno. Jugando como una niña fuiste girando, enroscándote en la tela infame de la soledad. Tu pasado va a vivir siempre con vos, te vas a encargar de eso. Tu futuro ya está manchado de la misma porquería que tanto trataste de evitar, inútilmente. Los miedos forjados crecieron volviéndose indestructibles; te dominan, te consumen. Nadie los ve pero están, y luchan con afán dentro de tu cabeza., hasta que acaban por controlarte. Agotada te rendís y tras un arduo proceso interno, te levantas y la esperanza vuelve a reinar. Pero poco ha de durar, los ciclos no tardan en recomenzar.