domingo
Cómo vas a pretender encontrar la respuesta a una pregunta que jamás tuviste el coraje de formular. El dolor y la angustia ya te cegaron por completo y las posibilidades se achican. La realidad cada vez te golpea más y más fuerte porque tras cada golpe te seguís levantando aún más ingenua que antes (siendo eso posible). No te das cuenta que todo es un ciclo y nunca nada va a cambiar, ni que ya no depende de vos. Es ese entorno que te rodea el culpable. Pensandolo mejor, 'que te rodea' es un frase muy desafortunada tratandose de esto. Ni tu entorno te rodea ya, querida mía. Te han dejado sola, por mal que te pese. Vos lo buscaste en parte, el destino hizo el resto. Te cruzaste con los equivocados en el momento más inoportuno. Jugando como una niña fuiste girando, enroscándote en la tela infame de la soledad. Tu pasado va a vivir siempre con vos, te vas a encargar de eso. Tu futuro ya está manchado de la misma porquería que tanto trataste de evitar, inútilmente. Los miedos forjados crecieron volviéndose indestructibles; te dominan, te consumen. Nadie los ve pero están, y luchan con afán dentro de tu cabeza., hasta que acaban por controlarte. Agotada te rendís y tras un arduo proceso interno, te levantas y la esperanza vuelve a reinar. Pero poco ha de durar, los ciclos no tardan en recomenzar.
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