Para que entren en clima (vale la pena escuchar cada verso):
http://www.youtube.com/watch?v=ligR5Rf2Q_M
Hoy estoy acá, sentada, mirando a un monitor que no me sabe decir nada, que no sabe aclararme las ideas y menos sabe responder las miles de preguntas que le hago.
Hoy hace dos días que no duermo por las noches; éstas se volvieron enormes frazadas negras que me arropan en conjunto con los sonidos de la lluvia y el viento fuerte que me rondan los tímpanos (gracias lluvia, hablando de todo un poco, me sabés llenar más que el sol), me arropan pero nada más. Quieta y en calma, física al menos, me quedo por horas, aunque mi cabeza está girando y viajando tanto que ya le perdí el rastro. ¿Cómo empieza? Me acuesto, respiro hondo, me tapo, me doy vuelta para un lado, estoy incómoda, me doy vuelta para el otro. Pienso. Una idea surge de la nada y atrás de ella llega otra, y otra, y otra... Y cuando me quiero dar cuenta pasó una hora y una larguísima cadena de ideas está toda apelmazada en mi cabeza. Y yo me sigo dando vueltas, pensando que la incomodidad pasa por la cama o la postura. Abro los ojos, miro la pared, miro las luces de la calle, miro la cortina que se mueve, miro la pared de nuevo, cierro los ojos. Pienso en círculos un rato, ingenuamente pensando que me va a ayudar a dormir. Un circulo que de golpe y para variar lleva a una idea que lleva a otra y el ciclo se repite. Miro la hora y ya pasaron 2. Pienso, me enojo conmigo misma por no poder dejar de hacerlo, por ser adicta a pensar sólo y exclusivamente cuando menos tendría que hacerlo. Me acomodo, otra vez. Abro los ojos para cerciorarme que todo siga en su lugar y que la pared siga siendo blanca. Me levanto, vencida, y me acompaña todo el día la sensación de que alguien cambió mis ojos por dos piedras y me colgó dos gigantezcas bolsas negras debajo de los mismos.
Hoy quiero llorar, hoy necesito llorar, no sé porqué, por nada en particular (por todo en particular) pero sin embargo las caprichosas lágrimas cada vez se hacen desear más. ¡Las necesito! ¿dónde están?
Hoy hablo, me paro y hablo finalmente, pero nadie me escucha. Mis palabras se hicieron esperar demasiado. Aún así, no hablo para todos, no hablo con todos. Callo el doble de lo que digo, pero por algo se empieza.
Hoy me como ese papel que me pintaron un día; lo absorbo sabiendo que no soy yo, pero sabiendo, también, cuán bien me haría ser así. (Pero no lo soy, tristemente).
Hoy mi mente es un rompecabezas y perdí la mitad de las fichas.
Hoy me trato de conocer y me termino desconociendo más. Y odiando un poco, de paso.
Hoy quiero expresarme y no me entienden, no me oyen, no me leen. Y me canso, me cierro, y me estoy acostumbrando de tanto ser así.
Hoy me juzgan, me excluyen, me reclaman. Ya no aguanto más, esta intolerancia se va expandiendo por todos los ámbitos de mi vida y con todos, indiferentemente.
Hoy me descargué (un poco, aunque sea), yo Melina, hace mucho no me descargaba.
Y ahora me voy, tan así de golpe como vine a escribir esto.
Chau blog, hasta la próxima.
Y ahora me voy, tan así de golpe como vine a escribir esto.
Chau blog, hasta la próxima.
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