sábado

¿Etapa?

Qué absurda necesidad tienen todos de rotular lo que nos pasa. Parecen no resignarse a que pase y listo.  Sí, hoy hiciste esto, sí, hoy dejaste de hacer aquello, ¿y? ¿a alguien realmente le interesa? Es un gasto innecesario de energía el tratar de sumergirse en una vida a la que no se pretender entender. Con preguntas burdas y consejos baratos no se soluciona nada. La presión no cede. Las voces no se callan. La disconformidad no se va. Todo sigue igual pero a nadie le importa, porque todos se encuentran más preocupados por indagar o atosigar con comentarios vanos que por fijarse la realidad del asunto, ¿qué te pasa? ¿cómo estás? ¿por qué estás así?, pero no, siempre va a ser más fácil prejuzgar o encasillar cada cosa que sucede en la vida de los demás porque desde afuera todo se ve simple. Y ahí es cuando, desde esa percepción errónea que tenemos, tengamos o no intención real por ayudar, sencillamente empeoramos las cosas. Sin saber es mucho más probable hacer una acotación que hiera y así, tan inocentemente, agravar la situación que aún seguimos sin querer realmente entender.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario