sábado

Escritura alternativa de un día lluvioso.

No puedo evitar esa sensación de vacío, esa impresión de estar tachando algo incompleto de una lista larguísima atiborrada de inconclusiones. Día tras día de lo mismo y lo mismo y lo mismo. No apuesto ni gano pero tampoco pierdo. Hago y deshago todo por la mitad, me vacío y me lleno siempre parcialmente. Gran parte de mi no existe hace mucho y ya no sabe de ser. El tiempo va pasando y yo sin hacer lo que quiero. Veo como las chances pasan fugaces delante de mis ojos y no las atrapo. Se me ríen por la incompetencia de dejar ir todo, de no pelear por nada, de optar por lo seguro, de ser así, de no dejar nunca una marca en nadie, de ser de aquellos cuya obra se olvida, si es que obran siquiera. Todos me olvidan, tarde o temprano. Mi cara se les borra, mi nombre se les confunde. Mis acciones no los marcan, mi ayuda no les ayuda, mis maldades no les lastiman.
Mientras mi vida no tiene la menor incidencia yo sigo así, por la mitad, faltándome algo que no sé por donde empezar a buscar, pensando que ya es tarde para completar lo vacío, para arreglar lo roto. Pensando y pensando, siempre. Quizás por demás. Seguramente por demás. Ciertamente por demás. Pensando en vez de vivir. Pensando en vez de atrapar esas oportunidades que día tras día me siguen sobrepasando.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario